La búsqueda del submarino Titán, desaparecido con cinco personas a bordo el pasado domingo en aguas del Atlántico Norte, alcanza la tragedia. Unos restos hallados cerca del Titanic se han identificado finalmente como «el marco de aterrizaje y la cubierta trasera» del sumergible, según ha confirmado la Guardia Costera de Estados Unidos, que ha verificado que el aparato sufrió una «implosión catastrófica». Los equipos de rescate continúan en el lugar.

OceanGate, dueña del sumergible Titán, publicó un comunicado en el que informó que «estos hombres eran verdaderos exploradores que compartían un espíritu aventurero distintivo y una profunda pasión por explorar y proteger los océanos del mundo».

Los restos del sumergible de la empresa OceanGate fueron encontrados por un vehículo dirigido por control remoto (ROV) operado por el buque canadiense Horizon Arctic y posteriormente expertos determinaron que “son consistentes con una implosión catastrófica”, es decir, una rotura y hundimiento provocados por la mayor presión del exterior.

Una implosión es lo opuesto a una explosión. Se produce cuando un objeto colapsa y se contrae hacia su centro -implosiona- por la acción de fuerzas, que pueden ser externas o internas.

Nuevos datos se van conociendo de los tripulantes del submarino Titán. Se ha revelado que Wendy Rush, esposa de Stockton Rush, el fundador de OceanGate Expeditions que pilotaba el sumergible que desapareció el domingo durante una inmersión en los restos del Titanic, es descendiente de dos pasajeros de primera clase que murieron cuando el transatlántico se hundió en 1912, según registros de archivo.

Stockton Rush era el piloto a cargo de la travesía del Titán que desapareció el 19 de junio y el cual tuvo una implosión en el que perdieron la vida sus cinco pasajeros. El estadounidense de 61 años era el fundador de Oceangate, empresa responsable del submarino.

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