
En el día de ayer se vivió una jornada tremenda, los vecinos de la comunidad «Los Pumitas» destruyeron cuatro búnkeres narcos como consecuencia de una balacera que acabó con la vida de Máximo Jérez, un pibe de 11 años, que junto a varios vecinitos menores de edad quedaron atrapados en un tiroteo y varios terminaron con heridas de bala.
Ahora la banda narco «Los Salteños» les envió una fuerte amenaza a los vecinos: “Vamos a buscarlos uno por uno”. El equipo de TN también recibió intimidaciones y tuvo que dejar el barrio.
Este martes, el equipo de periodistas volvió a acudir a la zona de Cabal y San José, del barrio Empalme Graneros, al noroeste de la ciudad de Rosario, pero recibieron una fuerte amenaza durante la guardia periodística y tuvieron que levantar los móviles. “Fuimos amenazados por una moto”, explicó la comunicadora.
Ayer la Policía asistió al lugar minutos después de que el sospechoso –un supuesto dealer de la banda de Los Salteños– fuera apedreado y lastimado cuando salió a la terraza a amenazar a los manifestantes. El sospechoso de narco fue detenido por personal policial, junto a dos de sus hijos y a dos mujeres integrantes de la familia. El padre de Máximo resultó herido con postas de goma. Luis Gerez se encontraba también entre los vecinos enardecidos y al ser consultado sobre si el hombre que vive en ese domicilio atacado es narcotraficante y el culpable de la muerte de su hijo, afirmó: “Sí, es él”.
