Las imágenes de un grupo de personas entrenando en traje de baño en plena nevada en La Cumbrecita sorprendieron durante la ola polar que afectó a Córdoba. La actividad formó parte del Método Wim Hof, una práctica que combina ejercicios de respiración, meditación y exposición gradual al frío.

Creado por el neerlandés Wim Hof, conocido como «The Iceman», el método ganó popularidad en todo el mundo y hoy es practicado tanto por deportistas como por personas que buscan mejorar su bienestar físico y mental.

Algunos estudios científicos indican que la exposición controlada al frío puede ayudar a disminuir el dolor muscular después del ejercicio, aumentar el estado de alerta y favorecer la adaptación al estrés. Sin embargo, la evidencia sobre otros beneficios ampliamente difundidos, como fortalecer el sistema inmunológico o prevenir enfermedades, todavía es limitada y continúa siendo objeto de investigación.

Los especialistas también advierten que estas prácticas no están exentas de riesgos. La exposición brusca a bajas temperaturas puede provocar un aumento de la presión arterial y de la frecuencia cardíaca, además de favorecer la hipotermia si no se realiza de manera adecuada. Tampoco se recomienda para personas con enfermedades cardiovasculares, síndrome de Raynaud u otras afecciones relacionadas con la circulación, salvo indicación médica.

Por ese motivo, quienes desean iniciarse en este tipo de entrenamiento deberían hacerlo de forma progresiva, con supervisión y evitando desafíos extremos como los que se observan en redes sociales.

Mientras el video grabado en las sierras cordobesas continúa generando repercusiones, el fenómeno también reabre el debate sobre los beneficios reales y los límites de las terapias de exposición al frío.

❄️ ¿Vos probarías un entrenamiento de este tipo?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *