El fuerte sistema frontal que azota a Chile dejó al menos 13 personas fallecidas, cuatro desaparecidas y 3.469 damnificadas, mientras más de 63.500 personas permanecen aisladas debido a inundaciones, derrumbes y cortes de caminos.

Las regiones de Atacama y Coquimbo son las más afectadas. Allí, miles de familias enfrentan cortes de agua potable y electricidad, mientras los equipos de emergencia trabajan para restablecer las comunicaciones y llevar asistencia a las zonas más golpeadas.

Según el último balance oficial, unas 24.459 viviendas sufrieron daños, de las cuales alrededor de 100 quedaron completamente destruidas. Además, se contabilizaron 16 personas heridas y más de 1.500 refugiadas en albergues.

El Gobierno decretó el estado de excepción de catástrofe en las zonas más afectadas para acelerar el despliegue de recursos y ayuda humanitaria. En las últimas horas, las lluvias dieron una tregua en el norte, lo que permitió avanzar con la apertura de caminos y la distribución de alimentos y artículos de primera necesidad.

Sin embargo, las autoridades pidieron mantener la máxima precaución debido a los altos caudales de algunos ríos y los numerosos caminos que todavía permanecen bloqueados.

Mientras comienza la etapa de recuperación, se espera el ingreso de un nuevo sistema frontal desde la región del Maule hacia el sur, con lluvias previstas para los próximos días.

🇨🇱 La emergencia afecta a diez de las 16 regiones del país y es considerada uno de los episodios meteorológicos más intensos registrados en Chile en los últimos años.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *