
La presencia del #ElNiño generará durante noviembre, diciembre y enero precipitaciones superiores a lo normal para la ciudad de #Córdoba. El fenómeno climático no será fuerte sino moderado pero durará más que lo previsto, hasta ya empezado el otoño.
Las crecidas en los ríos y las inundaciones de los últimos días en el noreste argentino son un producto del fenómeno natural El Niño. La temperatura del océano pacífico a la altura del ecuador pasa por dos etapas distintas a lo largo del tiempo.
La temperatura de la superficie del mar (TSM) sobre el Pacífico tropical sigue siendo mucho más cálida de lo normal y la circulación atmosférica sobre los trópicos responde a este calentamiento debilitando la célula Walker. Estos son los signos que confirman la fase positiva de El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), El Niño.
Es una oscilación a lo largo del tiempo de temperatura del océano pacífico. Hay momentos en los que está más cálida de lo normal la temperatura, y hay momentos en los que está más fría de lo normal. Cuando el océano pacífico ecuatorial está más cálido de lo normal, hablamos de un período o fase Niño, y cuando está más fría de lo normal, sería Niña.
El Niño ya está presente en Argentina y sus efectos comenzaron a hacerse sentir con fuerza: primero, con un cambio rotundo en el régimen de lluvias con respecto a los meses anteriores y luego con las tormentas torrenciales en el extremo nordeste del país, que derivaron en crecidas de los ríos Paraná y Uruguay que han puesto en alerta a los productores en zonas de islas y costas.
El Niño en realidad ya está declarado desde los primeros días de septiembre, lo que pasa es que ahora está en la región núcleo de Argentina y los agricultores están atentos a sus posibles efectos en sus cultivos.
La aparición de este fenómeno climático brinda la oportunidad perfecta para comenzar a cargar agua en los suelos y preparar los terrenos para la siembra de los cultivos de verano.
El Niño suele ocurrir en promedio cada dos a siete años y puede durar de nueve a doce meses.
