
Talleres volvió a recibir un duro golpe. El equipo dirigido por Jorge Sampaoli cayó 3-1 ante Gimnasia de Mendoza en el estadio Víctor Legrotaglie y quedó último de la Zona A del Torneo Clausura.
Agustín Módica, en dos oportunidades, y Luciano Cingolani marcaron para el conjunto mendocino, mientras que Santiago Fernández descontó para la “T” y convirtió su primer gol en Primera.
La noche tuvo además un penal atajado por Ezequiel Unsain y dos expulsiones: Juan Franco en Gimnasia y Román Riquelme en Talleres.
El resultado vuelve a encender todas las alarmas. El Matador perdió cuatro de los cinco partidos que disputó en el torneo y apenas suma tres puntos. Más allá de los números, preocupa la imagen de un equipo que muestra fragilidad defensiva, poca generación de juego y escasa reacción anímica.
La crisis, sin embargo, parece exceder al actual entrenador. Talleres atraviesa desde hace meses una etapa marcada por cambios, decisiones cuestionadas, dificultades para encontrar funcionamiento y una pérdida evidente de protagonismo.
Sampaoli podrá ser parte de la discusión, pero cambiar nuevamente de entrenador no resolverá por sí solo problemas que parecen ser mucho más profundos.Talleres necesita recuperar juego, carácter y confianza. Y necesita hacerlo rápido, porque el margen de error se achica partido tras partido.
La próxima oportunidad será el lunes 24, cuando reciba a Rosario Central en el estadio Mario Alberto Kempes.
