
Los New York Knicks están cada vez más cerca de romper una de las sequías más largas de la NBA. Este viernes derrotaron 105-104 a los San Antonio Spurs en un final infartante y tomaron ventaja de 2-0 en las Finales, quedando a solo dos triunfos de conquistar su primer campeonato desde 1973.
El partido se definió en los últimos segundos. Con el marcador igualado, Jalen Brunson convirtió un tiro libre a falta de 9,5 segundos para darle la victoria al conjunto neoyorquino. Del otro lado, Victor Wembanyama tuvo la última oportunidad para empatar o ganar el encuentro, pero su lanzamiento final se quedó corto.
Karl-Anthony Towns fue el máximo referente de los Knicks con 21 puntos y 13 rebotes, mientras que Brunson y Mikal Bridges aportaron 20 unidades cada uno. La victoria también permitió a Nueva York alcanzar una racha de 13 triunfos consecutivos en estos playoffs, una de las más destacadas en la historia de la postemporada.
Los Spurs estuvieron muy cerca de igualar la serie. Tras llegar a perder por 14 puntos en el último cuarto, reaccionaron con una impresionante remontada y lograron ponerse arriba 104-102 gracias a una jugada de tres puntos de Wembanyama cuando restaban menos de un minuto.
Sin embargo, Brunson respondió de inmediato para empatar el marcador y, tras una pérdida de balón del propio Wembanyama en la siguiente posesión, los Knicks encontraron la oportunidad definitiva para quedarse con el triunfo.
El joven francés terminó con 29 puntos, nueve rebotes y cuatro tapones, demostrando una vez más por qué es considerado una de las grandes estrellas del futuro. Pero esta vez el protagonismo quedó del lado de Nueva York.
Ahora la serie se traslada al Madison Square Garden, donde los Knicks buscarán aprovechar el apoyo de su público para acercarse aún más a un título que la ciudad espera desde hace más de cinco décadas.
La ilusión está más viva que nunca en Nueva York. El sueño del campeonato está a solo dos victorias de distancia.
