
El Anfiteatro Municipal de Villa María volvió a colmarse en la tercera noche del 58° Festival Internacional de Peñas, una de las jornadas más convocantes de la edición 2026. Con una grilla que combinó rock, canción popular y raíces folklóricas, el público vivió una velada atravesada por la emoción, el talento y el orgullo local.
La apertura estuvo a cargo de la artista villamariense Emma Roach, quien emocionó a su gente con una potente presentación que incluyó versiones y material propio. Más tarde, la propuesta se amplió con la presencia de Sur Kamikaze y el despliegue artístico de la Fundación Danza Vida, que aportó identidad y movimiento al inicio de la noche.
Uno de los momentos más celebrados fue la actuación del músico local Fabricio Rodríguez, quien desde el escenario Hernán Figueroa Reyes ofreció un repertorio que fusionó folklore, blues y canción popular, con una destacada interpretación de El Diablo de Humahuaca.
Ya en la segunda mitad de la noche, Fito Páez regresó al Festival con un show contundente que recorrió clásicos como La rueda mágica, Ciudad de pobres corazones y Mariposa Tecknicolor, generando una respuesta masiva del público.
El cierre quedó en manos de Abel Pintos, quien sostuvo un recital cargado de emoción y cercanía, con un diálogo permanente con la audiencia que coronó una noche histórica para el Festival de Festivales.
La jornada contó con la presencia de autoridades locales y provinciales, y reafirmó al Festival de Peñas como uno de los eventos culturales más importantes del país.
