
La novena y última luna del Festival Nacional de Folclore de Cosquín fue una noche histórica donde se entrecruzaron generaciones, estilos y emociones en el escenario del Próspero Molina. Con una capacidad ampliada a 12.000 personas tras el retiro de butacas, el público vivió un cierre inolvidable.
El broche de oro lo puso Milo J, quien recibió el poncho de manos de Soledad Pastorutti en un momento cargado de simbolismo. La renovación del folclore tuvo protagonistas destacados: Maggie Cullen, consolidada como una de las grandes figuras emergentes, y Campedrinos, ganadores del premio Consagración, que representarán al país en el Festival de Viña del Mar.
El folclore clásico también dijo presente con Cuti y Roberto Carabajal y la eterna Teresa Parodi, quien volvió a compartir escenario con Soledad y sumó un emotivo encuentro musical junto a Maggie Cullen.
Entre aplausos, lágrimas y canciones que unieron generaciones, Cosquín bajó el telón de una edición memorable. El festival se despide hasta el año próximo, reafirmando su lugar como el corazón del folclore argentino.
