
La quinta luna del Festival Nacional de Folclore de Cosquín regaló uno de los momentos más esperados de la edición 2026. Después de cuatro años sin pisar el escenario de la Plaza Próspero Molina, Luciano Pereyra volvió al festival mayor del folclore y se convirtió en la gran figura de la noche.
Con un público fiel que cantó cada canción de principio a fin, el artista desplegó un repertorio cargado de emoción, romanticismo y energía. Hubo caricias al corazón con sus clásicos románticos, momentos de cercanía con la gente y un cierre vibrante con ritmo y sorpresa, donde incluso se animó al cuarteto, desatando la ovación popular.
La apertura de la jornada estuvo a cargo de Leandro “Lele” Lovato, quien con su violín conquistó al público y marcó el tono emotivo de la noche. La Delegación Córdoba rindió un sentido homenaje a AtahualpaYupanqui, mientras que Silvia Lallana emocionó con su tributo a Mercedes Sosa, reafirmando la memoria viva del folclore argentino.
Otro de los puntos más destacados fue la presentación de La Callejera, una de las agrupaciones que en los últimos años viene marcando presencia y calidad artística en el escenario coscoíno, con una propuesta que combina fuerza interpretativa y raíz folclórica.
Cosquín volvió a demostrar que cada luna es un encuentro entre tradición, emoción y presente musical, con un público que late al ritmo de su historia.
