
Los martes en Jesús María están asociados a la Chaya riojana, y es que es un lugar que se ganó Sergio «el gallo» Galleguillo a base de ir cumpliendo sueños, y los sueños están para ser cumplidos. Es que Sergio cuando era un «changuito» de 10 años estuvo en Jesús María cantando en el club Falucho, mientras sus padres dormían en el vagón de un tren, y la madre le dijo que un día cantaría en el escenario del Anfiteatro José Hernández.
Galleguillo es uno de los artistas más convocantes y que más show hace, 55 presentaciones hasta abril… Y anoche se dio el lujo de presentar a su hija Salomé con quien compartió escenario y agradeció a su otra hija, Andrea, productora de sus show.
El fervor llegó a su punto más álgido cuando sonó «El camión de Germán» y la harina al aire y los vítores y cantos de los asistentes generaron un clima fantástico, de ensueño, hay que vivirlo para contarlo, no es lo mismo verlo por tv, hay que sentirlo.
Ulises Bueno dio el cierre de la jornada con la convocatoria que nos tiene acostumbrado, pero no hay que dejar de nombrar a excelsos representantes del folklore como Los Carabajal, esa familia santiagueña que nos llena de chacareras, a Las Voces de Orán y los diversos artistas que se presentaron.
En el campo de la doma ya se están llevando a cabo la etapa de definiciones y continuaron las tropillas de caballos que tanto gusta al público.
La noche fue genial, no le faltó nada, y es importantísimo seguir defendiendo lugares del folklore, un espacio que llevó tiempo de conquista, que lo llevamos arraigado en la piel, pero que en los tiempos modernos a veces nos cuesta generar espacios donde esté presente la tradición.
