¡Historia pura en Córdoba! Independiente Rivadavia de Mendoza escribió una de las páginas más gloriosas de su vida futbolística al consagrarse campeón de la Copa Argentina, tras vencer por penales 5-3 a Argentinos Juniors luego del 2-2 en los 90 minutos.

La final, disputada en el estadio Juan Domingo Perón (Instituto), tuvo todos los condimentos: emoción, drama y un héroe inesperado.
La Lepra mendocina se había puesto 2-0 arriba, pero el Bicho reaccionó y logró empatar. Todo se definió desde los doce pasos, donde la historia se tiñó de azul y negro.

En la tanda, convirtieron Luciano Gómez, Iván Villalba, Nicolás Retamar y Sheyko Studer. Del otro lado, lo hicieron Alan Lescano, Hernán López Muñoz y Lautaro Giaccone.
Llegó el cuarto penal de Argentinos: Tomás Molina frente al recién ingresado Gonzalo Marinelli, un arquero con pasado en River, Huracán, Colón y Tigre.
Marinelli adivinó la intención y detuvo el disparo, pero el árbitro ordenó repetir por adelantamiento.
Y, como en una película escrita para los mendocinos, el arquero volvió a tapar el remate, convirtiéndose en héroe absoluto.

El cierre fue digno de una epopeya: Sebastián Villa, con sangre fría, ejecutó el quinto penal y desató la locura en todo Mendoza.
La Lepra gritó campeón por primera vez en su historia, conquistando un título nacional y asegurando su nombre entre los grandes del fútbol argentino.

Para Marinelli, de 36 años, fue una noche consagratoria. Llegó libre en 2024 y, con apenas dos partidos en la temporada, le regaló a la Lepra su primera estrella. Su historia de esfuerzo y perseverancia encontró recompensa en el momento más soñado.

#IndependienteRivadavia#CopaArgentina#Campeón#LaLepra#Marinelli#Villa#OrgulloMendocino#FútbolArgentino#HistoriaLeprosa#FinalCopaArgentina#MendozaEsUnaFiesta#VamosLepra#Fútbol#DeporteArgentino#Córdoba#Berti#PasiónLeprosa

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *