
Más de 110 personas han muerto por desnutrición en la Franja de Gaza desde el inicio de la ofensiva israelí en octubre de 2023, según datos del Ministerio de Sanidad gazatí. Solo en las últimas 72 horas, al menos 21 niños fallecieron por causas asociadas al hambre, mientras decenas de personas continúan arriesgando la vida para obtener comida en los escasos puntos de distribución humanitaria.
En respuesta, decenas de ciudadanos israelíes marcharon este martes en Tel Aviv con sacos de harina y fotografías de niños palestinos muertos de hambre, denunciando lo que califican como una política de asedio inhumana. La protesta, silenciosa pero contundente, fue organizada por colectivos pacifistas israelíes, y ha sido ignorada por gran parte del aparato político y mediático local. La DAIA (Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas) ha sido señalada por tildar de «antisemitas» a estos manifestantes, en un intento de deslegitimar las críticas desde dentro del propio judaísmo.
Denuncias internacionales y bloqueos humanitarios
La ONU ha advertido que “los últimos salvavidas se están derrumbando” en Gaza, donde más de dos millones de personas enfrentan una escasez extrema de alimentos, agua y medicamentos. Médicos Sin Fronteras, Save the Children, Oxfam y otras 108 organizaciones han firmado una declaración conjunta solicitando un alto el fuego inmediato y la apertura de todos los pasos fronterizos, acusando al gobierno israelí de “matar de hambre deliberadamente” a la población civil.
El gobierno israelí, por su parte, rechaza toda responsabilidad. El portavoz oficial David Mencer aseguró en una rueda de prensa que “la escasez es provocada por Hamás, que impide la entrega directa de ayuda y pone en riesgo a los gazatíes”. También acusó a las ONG firmantes de “difundir propaganda de Hamás” y culpó a Naciones Unidas por bloquear el ingreso de 700 camiones de ayuda en los últimos meses.
Más de 1.000 muertos por buscar comida
Desde la implementación del nuevo sistema de distribución humanitaria liderado por la Fundación Humanitaria de Gaza (creada por Israel y EE. UU.), al menos 1.060 personas han muerto en puntos de ayuda al intentar acceder a alimentos, según cifras de la ONU. Francia responsabilizó directamente a Israel por estos hechos, condenando los disparos contra civiles como “inadmisibles desde el punto de vista humanitario y legal”.
Uno de los casos más impactantes es el del futbolista palestino Hamada Saleh, máximo goleador del club Al-Ahly Gaza, quien anunció la venta de sus botas para alimentar a su familia: “Esto es todo lo que me queda de mis recuerdos futbolísticos… en venta”.
El Patriarcado y la iglesia atacada
En medio de la crisis, el Patriarca Latino de Jerusalén, Pierbattista Pizzaballa, visitó Gaza tras el ataque israelí a la única iglesia católica del enclave, que dejó tres muertos. “No estamos contra Israel ni contra los judíos, pero lo que vive Gaza no es moralmente aceptable”, dijo el líder religioso. Israel calificó el bombardeo como “un desvío accidental de municiones”.
El saldo total: 59.219 muertos en Gaza
Según el Ministerio de Sanidad de Gaza, desde el 7 de octubre de 2023, al menos 59.219 personas han muerto por la ofensiva israelí, incluyendo más de 8.300 desde que Israel rompió unilateralmente el alto el fuego en marzo de 2025. Otras 143.000 personas han resultado heridas. Entre las víctimas más recientes se encuentra la periodista Walaa Al Jaabari, embarazada, junto a su esposo y sus cinco hijos, tras un ataque aéreo en Ciudad de Gaza.
Redacción | Con información de la ONU, Ministerio de Sanidad de Gaza, Médicos Sin Fronteras, AFP, Reuters y testimonios locales.
