
La situación en la Franja de Gaza ha alcanzado niveles de devastación sin precedentes, con más de 50.000 muertos, la mayoría mujeres y niños, y una hambruna generalizada que, según la ONU, amenaza la vida de al menos 14.000 bebés en las próximas 48 horas si no se permite el ingreso de ayuda humanitaria. La comunidad internacional ha comenzado a alzar la voz con mayor contundencia.
Durante su audiencia semanal en el Vaticano, el Papa León XIV calificó de “preocupante y dolorosa” la situación en Gaza. “Renuevo mi llamamiento a consentir la llegada de una ayuda humanitaria digna y a poner fin a las hostilidades, cuyo precio angustioso están pagando los niños, los ancianos y las personas enfermas”, expresó el pontífice ante más de 25.000 fieles reunidos en la Plaza de San Pedro.
Disparos contra diplomáticos internacionales
En un incidente que ha causado indignación diplomática, fuerzas israelíes realizaron disparos contra una delegación internacional compuesta por representantes de España, Francia, Reino Unido, Canadá, Dinamarca, Finlandia e Italia durante una visita a la ciudad cisjordana de Yenín. Aunque el ejército israelí alega que se trató de “disparos de advertencia” por desviarse de la ruta acordada, las imágenes muestran a soldados disparando en dirección a civiles y periodistas. La Unión Europea ha exigido una investigación urgente.
Ayuda humanitaria bloqueada
A pesar de que Israel anunció la autorización para que 93 camiones crucen hacia Gaza, fuentes locales y humanitarias confirmaron que los vehículos se mantienen detenidos sin poder distribuir alimentos o medicinas. “Cinco camiones son una gota en el océano. Antes de la guerra entraban 500 por día”, denunció Tom Fletcher, secretario general de Asuntos Humanitarios de la ONU.
Emiratos Árabes Unidos ha logrado un acuerdo con Israel para permitir la entrada de ayuda “urgente” para unos 15.000 civiles, aunque los organismos de ayuda en el terreno afirman que la distribución sigue siendo obstaculizada.
ONU: “Se están violando tratados internacionales”
El Comité de los Derechos del Niño de la ONU ha exigido el cese inmediato de ataques contra menores y el desbloqueo del acceso humanitario. “No hay justificación para estas acciones que claramente violan el derecho internacional, incluyendo la Convención para la Prevención del Genocidio”, advirtió el organismo en un comunicado.
Tensiones con aliados occidentales
Por primera vez desde el inicio de la ofensiva, aliados tradicionales de Israel —como Reino Unido, Canadá y Francia— han emitido un comunicado conjunto calificando la operación militar como “desproporcionada” y han amenazado con tomar represalias diplomáticas si continúa. El gobierno israelí, por su parte, ha acusado a estos países de “fortalecer a Hamás”.
El primer ministro Benjamin Netanyahu reconoció que la operación busca expulsar a la población gazatí: “Estamos destruyendo cada vez más hogares y los gazatíes no tendrán ningún lugar al que regresar”, dijo ante el Comité de Defensa israelí. La afirmación ha sido interpretada como una confesión directa de limpieza étnica por parte de observadores internacionales.
Voces desde Gaza
El testimonio del niño Faisal al-Haldi, cuya madre embarazada y su padre fueron asesinados frente a él, se ha viralizado como símbolo del sufrimiento de la infancia gazatí. “¿Qué aturde más? ¿El genocidio o el silencio cómplice?”, cuestionó un periodista argentino al compartir la historia.
