
Instituto quedó eliminado del Torneo Apertura tras perder 3-1 frente a Argentinos Juniors en La Paternal, en un partido que combinó una ráfaga ofensiva del rival con un arbitraje de Andrés Gariano muy cuestionado.
El equipo dirigido por Rodolfo Oldrá cumplió con un correcto primer tiempo, en el que logró contener a un Argentinos que dominó la posesión pero no fue profundo. Sin embargo, en el complemento todo cambió: en apenas tres minutos, los goles de Tomás Molina y José Herrera pusieron al “Bicho” 2-0 arriba y marcaron el inicio del derrumbe albirrojo.
Gonzalo Requena descontó rápidamente para mantener con vida a Instituto, pero una polémica expulsión a Nicolás Zalazar, a cinco minutos del final, terminó de liquidar las esperanzas. El juvenil defensor fue expulsado por doble amarilla en una acción discutida, sobre todo porque minutos antes el árbitro no sancionó una segunda amonestación para Molina, quien luego fue reemplazado por precaución táctica.
Los reclamos del cuerpo técnico y los hinchas de Instituto no tardaron en estallar: no le cobraron dos penales al equipo cordobés, no hubo tarjetas ante reiteradas infracciones del local, y la expulsión de Zalazar dejó más dudas que certezas. “Nos cagaron a patadas y no les sacó una amarilla”, se quejaron desde el entorno del club.
A pesar de la eliminación, Instituto dejó una imagen competitiva durante gran parte del encuentro, aunque volvió a evidenciar carencias en puestos clave. La dirigencia será señalada nuevamente por no haber reemplazado a tiempo la salida del arquero titular ni haber encontrado un delantero de jerarquía.
Con el sueño del Apertura terminado, ahora el equipo cordobés deberá enfocarse en la Copa Argentina, donde enfrentará a Huracán por los 16avos de final, y prepararse para la reanudación de la Liga Profesional en julio.
El partido terminó con incidentes entre jugadores de ambos equipos, en un final caliente que reflejó la impotencia de Instituto y la satisfacción de un Argentinos que se perfila como uno de los candidatos al título.
