
Hoy se cumplen 251 años de un episodio casi desconocido pero crucial en la historia latinoamericana: la firma del Pacto de los Chañares, considerado por algunos historiadores como el primer documento independentista del continente, firmado el 28 de abril de 1774 en la localidad serrana de Villa de Pocho, Córdoba.
El levantamiento, protagonizado por unos 300 criollos bajo la consigna de “el común”, fue una rebelión sin precedentes contra la autoridad colonial española, encabezada en la zona por José de Isasa, funcionario virreinal acusado de abusos y arbitrariedades. El detonante fue el reemplazo del cura Simón Tadeo Funes, pero las causas de fondo incluyeron la exigencia de elegir autoridades locales, el rechazo a ser gobernados por europeos y la eliminación de tributos injustos.
El movimiento, conocido como la Revolución del Común, culminó con la firma del Pacto de los Chañares, en el que los rebeldes plasmaron sus demandas al Cabildo de Córdoba. El mediador enviado por la capital, Juan Tiburcio Ordoñez, aceptó el petitorio, reconociendo formalmente el reclamo popular. Sin embargo, el Cabildo rechazó el acuerdo semanas después, calificándolo de “subversivo” y ordenó la represión del alzamiento.
Los líderes criollos, encabezados por Basilio Quevedo, fueron finalmente capturados y encarcelados, y el movimiento fue sofocado. No obstante, el Pacto quedó como testimonio de un temprano sentimiento de autogobierno, resistencia criolla y organización colectiva, anticipando en décadas las luchas independentistas que estallarían a partir de 1810.
La escritora e investigadora Isabel Lagger, autora de la novela histórica Territorio de Conquistas, sostiene que el Pacto de los Chañares “marca el inicio de la conciencia de pueblo en nuestra historia”. El Archivo Histórico de Córdoba conserva una copia del documento, evidencia tangible de un hecho que, aunque silenciado durante siglos, hoy vuelve a ganar su lugar en la memoria nacional.
“Aún no se había declarado la independencia de los Estados Unidos, ni había estallado la Revolución Francesa. Y sin embargo, aquí, en las sierras de Córdoba, un grupo de criollos ya pedía libertad y justicia”, destaca Lagger.
En un contexto de recuperación de historias locales, el aniversario del Pacto de los Chañares invita a repensar los orígenes de la emancipación americana, que bien podrían haber comenzado mucho antes de 1810, en el corazón del Valle de Traslasierra.
