
La angustia y la preocupación crecen en la pequeña localidad de Ballesteros Sud, Córdoba, donde desde el sábado pasado se intensifica la búsqueda de Lian Gael Flores Soraide, un niño de 3 años que desapareció misteriosamente en la zona rural de la región. Cuatro días después de su desaparición, la fiscalía sigue trabajando sin descanso, ampliando el radio de búsqueda y realizando allanamientos en un intento por encontrar alguna pista que lleve al paradero del niño.
Lian desapareció mientras sus padres descansaban durante la siesta en una jornada marcada por una ola de calor extremo que azotó la provincia. La desaparición ocurrió en un cortadero de ladrillos, donde la familia vive en condiciones precarias, rodeada por campos de soja y maíz, y accesible solo a través de caminos de tierra.
El operativo de búsqueda, que involucra a cientos de policías, bomberos y baqueanos, ha sido complicado por las lluvias recientes en la zona. El radio de búsqueda inicial se amplió en 5 kilómetros hacia el río Ctalamochita, debido a la falta de resultados concretos en la llamada «zona cero» de la desaparición.
En una conferencia de prensa ofrecida por la fiscal adjunta Bettina Croppi, se detallaron los avances en la investigación. Croppi informó que hasta el momento se han realizado 15 allanamientos, secuestrado 25 celulares (15 de los cuales están siendo analizados con tecnología avanzada), y tomado 30 testimonios. La fiscal explicó que el trabajo de búsqueda se lleva a cabo en un perímetro de alrededor de 4 mil metros desde la casa de la familia, y que las costas del río están siendo rastreadas para detectar cualquier anomalía.
Sin embargo, Croppi pidió cautela en el desarrollo de la investigación, descartando por el momento que haya indicios de un delito federal y, en consecuencia, rechazó la intervención de fuerzas federales. La fiscal también hizo hincapié en que no se revelarán detalles sobre los sospechosos o las pruebas obtenidas, con el fin de no comprometer el avance de la pesquisa.
El caso ha captado la atención internacional, con representantes del consulado de Bolivia, país de origen de la familia de Lian, que se han sumado a los esfuerzos de búsqueda.
La comunidad y la familia continúan con la esperanza de que pronto haya novedades que permitan dar con el paradero del pequeño Lian.
