
El presidente Javier Milei ha confirmado hoy la decisión de Argentina de retirarse oficialmente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), un movimiento que generó fuertes repercusiones tanto a nivel local como internacional. La salida se llevará a cabo mediante un decreto que será firmado por el mandatario en las próximas horas.
Según el vocero presidencial, Manuel Adorni, el principal argumento detrás de la medida es el costo económico que implica la membresía en la OMS, estimado en 10 millones de dólares anuales, sumado a los gastos de personal y representación. Sin embargo, el Gobierno también fundamenta esta decisión en las profundas diferencias sobre la gestión sanitaria durante la pandemia de COVID-19. «Las políticas de la OMS, influenciadas por factores políticos, no demostraron ser eficaces», expresó Adorni en conferencia de prensa, refiriéndose a las cuarentenas prolongadas implementadas a nivel global durante el 2020.
La vicepresidenta Victoria Villarruel, quien celebró la medida, recordó que «130.000 argentinos perdieron la vida por políticas emanadas de la OMS» y criticó las «protocolos dictatoriales» implementados durante la crisis sanitaria. A través de un mensaje en redes sociales, Villarruel subrayó que esta decisión también tiene un carácter simbólico en defensa de la libertad y la soberanía nacional.
Por su parte, la oposición ha reaccionado con fuertes críticas. Legisladores y expertos en salud han advertido que la salida de la OMS podría aislar a Argentina de la cooperación internacional, especialmente en momentos de crisis sanitaria global. «Argentina perderá acceso a recursos médicos, vacunas a precios más bajos y la posibilidad de formar parte de redes de cooperación internacional esenciales», sostuvo el diputado Pablo Yedlin.
Este paso forma parte de un enfoque más amplio del gobierno de Milei, que ya había rechazado previamente el Acuerdo de París sobre cambio climático y otras iniciativas internacionales. El presidente, quien se reunirá con líderes conservadores internacionales en la CPAC en Washington en las próximas semanas, ha defendido su postura diciendo que es necesario evitar la injerencia de organismos externos en las decisiones internas del país.
La salida de la OMS marca un hito en la administración de Milei y refleja su compromiso con la soberanía nacional, un tema central en su agenda política. Sin embargo, la medida sigue siendo un tema de debate, con opiniones divididas sobre sus implicancias para la salud pública y las relaciones internacionales de Argentina.
