
El laboratorio #AstraZeneca admitió ante un tribunal británico que su #vacuna #Covid_19 puede causar efectos secundarios poco comunes que podrían ser mortales, como síndrome de #trombosis. La compañía farmacéutica enfrenta una demanda por reacciones adversas e irreversibles.
El laboratorio AstraZeneca admitió en documentos legales que su vacuna contra el COVID-19 podría inducir un efecto secundario raro, informaron medios de prensa británicos. Esta declaración se produjo en el contexto de una demanda colectiva que se inició en el Reino Unido, donde se alega que el fármaco, producto de la colaboración entre esa compañía farmacéutica y la Universidad de Oxford, sería la causa lesiones graves en un número limitado de casos.
Múltiples personas demandaron a la compañía multinacional por los efectos adversos de las inoculaciones que se dieron durante la pandemia del 2020. El medio británico The Telegraph señaló que acorde a las nuevas investigaciones habría compensaciones de hasta 125 millones de dólares para los demandantes.
Aunque el dato ganó repercusión, no se trata de información nueva. En un paper publicado en 2021, la empresa ya había señalado la posibilidad de que se produjera ese efecto adverso grave de su vacuna en casos muy raros. Pero lo que no reconoce ahora es haber dado un giro en las explicaciones presentadas en documentos judiciales.
No obstante, AstraZeneca, con sede en Cambridge, impugnó las acusaciones; sin embargo, admitió en un documento legal presentado ante el Tribunal Superior en febrero pasado; que su vacuna “puede, en casos muy excepcionales, desencadenar el síndrome de trombosis con trombocitopenia” (TTS).
El primer caso, de acuerdo con The Telegraph, fue presentado en 2023 por Jamie Scott, padre de dos hijos, que quedó con una lesión cerebral permanente tras desarrollar un coágulo de sangre y una hemorragia en el cerebro que le ha impedido trabajar después de recibir la vacuna en abril de 2021.
