
Segunda noche de protesta en suburbios franceses, más de 40 autos fueron incendiados anoche, hubo saqueos, destrozos en mobiliarios de la vía pública, al menos 150 personas han sido detenidas y para esta noche se desplegará 40 mil policías y gendarmes extras para intentar controlar los disturbios. La furia se desató por un caso de «Gatillo Fácil» en Nanterre, al oeste de París, donde Naël, un repartidor de 17 años, perdió la vida durante un control policial cuando manejaba un auto.
El suceso fue registrado en video y viene siendo compartido en redes sociales. Las imágenes muestran a Naël en un auto amarillo. El vehículo inicialmente está quieto mientras dos policías están al lado de la ventana. Luego se ve que Naël avanza con el auto y uno de los dos policías dispara.
La Fiscalía ha acusado formalmente de homicidio voluntario al policía que mató a un adolescente de 17 años que intentó darse a la fuga durante un control de tráfico en Nanterre, un distrito cercano a París, Francia. «Las condiciones legales para el uso del arma no se daban», ha señalado. El agente que disparó al menor ha pasado ya a disposición judicial y se ha solicitado su entrada «inmediata» en prisión provisional».
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha convocado una reunión de crisis para abordar esta segunda noche de disturbios en Francia.
«Vamos a hacer todo lo posible para que vuelva el orden a todas partes», subrayó en una comparecencia ante la prensa, el ministro de Interior, Gérald Darmanin, que explicó que el despliegue de las fuerzas del orden hoy será cuatro veces más importante que el de la pasada noche, 40 mil agentes policías y gendarmes más.
Las fuerzas de seguridad en Francia suelen ser blanco de acusaciones de uso excesivo de la fuerza, como durante la final de Liga de Campeones en 2022 o las protestas contra la resistida reforma jubilatoria. Pero esta nueva tragedia relanzó el recurrente debate sobre la violencia policial, sobre todo cuando 13 personas murieron en circunstancias similares en 2022.
