
Las inundaciones en la región de Emilia Romaña, en el noreste de Italia, han causado al menos 14 muertos y han obligado a evacuar a 15.000 personas mientras sigue la alerta roja y se espera la llegada de un ciclón que golpeará a gran parte del país durante el fin de semana.
El paisaje que dejan las imágenes de la región italiana es desolador. Muchas calles siguen cortadas ante el peligro de desprendimientos de tierra. Un puente se derrumbó y varios municipios seguían sin electricidad ni agua potable. Los números son devastadores: 43 municipios inundados, 544 carreteras cortadas, 1.097 bomberos trabajando en las operaciones de rescate, 187 personas salvadas en helicópteros.
La lluvia que cayó en las últimas 36 horas fue de 200 milímetros y en algunas zonas alcanzó los 500 milímetros, lo que da la idea de la cantidad de lluvia que ha caído visto que la media de toda la temporada es de 1.000 milímetros.
Por su parte, el ministro de Medio Ambiente, Gilberto Pichetto Fratin declaró a medios locales que “se aprobará el estado de calamidad para las zonas afectadas por la inundación. Hay un congelamiento de las hipotecas y la recaudación de impuestos. Esperemos que se acabe. Pero hay que hacer prevención. De lo contrario, habrá masacres aún peores».
