Viernes y las colectividades lo saben, y es que en la tercera noche del Encuentro Anual de Colectividades en Alta Gracia, además de las degustaciones de comidas, postres, bebidas, danzas folklóricas de los distintos países, fue la noche del cuarteto, con el «Loco» Amato como figura estelar.

Como es habitual en nuestra crónica diaria recomendamos algunas comidas de las carpas y no podemos dejar de mencionar al stand de México donde las rabas y fajitas pican en punta, en las casas de comunidades árabes son indispensables probar sus empanadas, y uno de las carpas que generan bastante filas es la de Paraguay, donde se consiguen unos exquisitos trocitos de carne asadas, al igual que cebollines y choclos. Local de argentina muchos piden Locro, o algo más al paso como las empanadas criollas.

Pero si algo faltaba a la jornada cuartetera era meter un cuarteto pero de otra categoría, como lo fueron los 4 de Córdoba, con su trayectoria de 50 años más la juventud de Lionel Pacheco. Fue la representación del folklore argentino, más precisamente de Córdoba, porque desde sus orígenes le cantan a la provincia mediterránea.

El Negro Videla levantó al público, le dio espacio a su pareja Bruna Montes, pero los presentes esperaban al Loco Amato, este músico que se retiró de la música y volvió más de mil veces por pedido de sus seguidores. La pandemia dejó secuelas en todos, y Amato se propuso tatuarse en su brazo en todos los lugares donde tocara nuevamente, así que el tatuaje de Alta Gracia se agregará entre todos esos icónicos lugares donde el cuarteto suena y lleva el folklore popular de Córdoba.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *